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martes, 25 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD!




  ¡Muy buenas! Sí, ya tenéis otro mes más  aquí a la MENSUAL del blog, aunque esta vez me haya retrasado, pero lo he hecho por una buena razón y es para… deciros FELIZ NAVIDAD, el día de navidad, claro. Claro que no soy la única que os lo desea. En realidad todo el equipo de B2E espera que estéis pasando unas felices fiestas.

  Sinceramente, me va a costar escribir algo sobre la Navidad, porque este año realmente tengo pocas ganas de ella. Pero bueno, un desafío al año no se hace daño, ¿no?

  ¿Qué, cómo fue la nochebuena? ¿La crisis afectó mucho a los platos? (Las preguntas las podríais responder por comentario, que no estaría nada mal :P). Lo cierto es, que lo que realmente importa de la Navidad no son ni la comida, ni los regalos que nos puedan hacer, vamos, o eso decían en el principio de los tiempos, cuando el consumismo, el materialismo y el “miraquechuloloquemehanregalado” importaba tres cominos.

  Lo que realmente importa de la Navidad (o importaba, o se supone que debe importar) es el hecho de reunirse toda la familia un día, incluso aquellos que están más lejos, o con aquellas personas a las que quieres (que no siempre tienen porque ser la familia) y el espíritu de ofrecer por ofrecer sin esperar nada a cambio, saber contentarse con una sonrisa, que, en cierta medida, eso debería ser el verdadero significado de regalar, ya sea en Navidad o en cualquier de los otros 364 días restantes, el de ofrecer algo sin esperar nada a cambio.

  También cuenta como espíritu navideño eso de dar a los más necesitados, aunque este es otro punto de… ¿por qué cojones hay que hacerlo sólo una vez al año teniendo tantos otros días? (Juro que estoy intentando poner la mejilla de “sé buena con la Navidad”, pero es que no puedo evitar que me salte la vena de “no, estas fiestas cada año te gustan menos”). Pero bueno, pasando eso por alto, tampoco me seáis tacaños, que ya sé que corren fechas malas, de hambruna y pobreza, pero si veis a alguien pidiendo por la calle, al menos echad un eurillo, no os contentéis con cinco céntimos, que tampoco se os van a caer los dedos.

  Como habéis podido comprobar, por mis bonitos paréntesis, la Navidad no es algo que me guste a más con los años, y menos con el año tan bonito que hemos echado, no es de extrañar, pero sí que hay algo que me gusta en estas fechas, y no, no me refiero a las vacaciones, que también, sino a los alumbrados. Y vale, puede que más arriba me haya quejado de consumismo (y este es de los más innecesarios)… pero es que me gustan! Sobre todo si se tratan de decoraciones con luces suaves, me encandilan. Tal vez sea por el hecho de estar acostumbrada a celebrar unas fiestas frescas, pero lo que más me puede gustar es pasear por la ciudad mientras se me congela la punta de la nariz y ver el alumbrado en los árboles, en las paredes, en los escaparates… Y sí, os estoy abriendo un poquito mi corazón, así que ya sabéis, si queréis regalarme algo, que sea una bombilla de luz tenue.

  Poco más tengo que aportar sobre la Navidad, salvo, claro está, el chocolate, el turrón, los mantecados, el anís, la sidra, los pasteles de la abuela y todas esas cositas que, en definitiva nos habrán hecho doblar mágicamente nuestra masa corporal en enero. Así que lo dicho, pasad unas buenas fiestas, disfrutad de aquellos que no podéis disfrutar el resto del año, reuniros en familia, cantad villancicos, engordad cual cerditos felices antes del  matadero de la cuesta de enero, en definitiva, tened una buena navidad, que nosotros nos iremos viendo en la próxima entrada. 


miércoles, 14 de noviembre de 2012

En recuerdo a la ciber-abuela



Buenas! Una semana más me tenéis aquí. Sí, ya sé que me he vuelto a retrasar, pero es lo que tiene la dichosa falta de tiempo, que no te deja hacer las cosas para cuando las tienes preparadas. (Imaginad el poco tiempo del que dispongo que estoy escribiendo esta entrada desde el móvil porque básicamente no enciendo el pc desde hace siglos. Podéis pensar el dolor de cabeza que me supone escribir en pantalla tan pequeña, que mi móvil es mierdosillo).

El caso es que por fin estreno mi nueva sección, porque mi última entrada, más que un estreno fue más bien la anunciación de éste mismo. Y os preguntaréis qué os traigo este mes....

Pues veréis, navegando por las redes de este mundo adicto a las pantallas, he dado con el blog de una señora, la cuál, desgraciadamente, no se encuentra entre nosotros. Pero seguro que a muchos de vosotros os sonará, si no por haber entrado en su blog, por el hecho de haber oído aquella noticia de la abuela nonagenaria que comenzó a bloggear. Sí, queridos bloggeriles míos, os hablo de María Amelia, aquella abuelita que comenzó su blog con 95 años y que desgraciadamente sólo pudo disfrutar durante dos.

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Ahora mismo, si pincháis en el link de su blog (A mis 95 años/ 95 years old blogger), lo último que podréis encontrar es la carta de despedida (muy emotiva, me ha sacado lagrimillas) de su nieto en tanto que al blog como a su abuela. Y me refiero "en tanto que al blog" porque, pese a seguir activo, ya no está en función. La elección, muy acertada. Hubiese sido un error que este señor hubiese seguido posteando en nombre de María Amelía, ya que el blog hubiese perdido por completo su esencia; pero la elección de cerrarlo hubiese podido ser no más dañina incluso, ya que hubiese negado la oportunidad a aquellos que no conocieran esta página de saber la labor de esta buena señora.

Y digo labor porque esta señora nos dio con un buen canto en los dientes a toda la juventud, que negamos la oportunidad a las generaciones mayores de adentrarse en el mundo tecnológico con aquello de 'tú no lo entenderías, es demasiado complicado'. De la misma forma, demostró a la propia tercera edad que, tras una vida de batallas, una pantalla y un teclado no pueden suponer mayor problema que la hambruna o criar a un hijo. Nos hizo abrir los ojos a todos, ver el lado hermoso que tiene internet, que no sólo es pederastia, pornografía o acoso virtual. Conocer historias, personas, expandir la mente... 'A mis 95 años' es un claro ejemplo de todo esto.

Hoy, 10 de noviembre, no es la fecha de su fallecimiento ni tampoco el día de su aniversario en vida. Puede que esto os haga preguntaros por qué hoy, concretamente, he decidido hablaros sobre ella. Simplemente navegaba por Google, cuando me topé con la imagen de una señora de cabello canoso y media sonrisa, y entonces recordé aqurlla noticia de cuando aún tenía tiempo de ver la tele...

Sinceramente, os animo a dar una vuelta por su blog, a ver aquello que esta señora dejó al cibermundo, os arracará más de una sonrisa.

Tras haceros esta recomendación, me despido de vosotros, esperando sinceramente que os haya gustado la entrada de hoy y deseándoos un buen mes, que en los tiempos que corren es realmente difícil llegar a su final xD.

Nos vemos en Diciembre!!!! (O puede que antes....)

miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Me esperabas? Pues vengo con noticias...

  Bueno, pequeños bloggeriles! Sí, sé que debería haber subido hace dos semanas, pero es que... Bueno, es que soy una floja, ¿para qué nos vamos a engañar? Que somos ya todos muy viejos y nos conocemos muy bien, ¿no?

 En todo caso, como compensación, os traigo información, fresquita y reluciente. Como podéis comprobar, el nombre de mi sección ha cambiado, ya no son "Las canciones de Oti", ahora os pasáis "A ratos con Oti", que suena mucho mejor (mil veces, por favor!), y también se amolda mucho mejor a lo que tengo pensado realizar a partir de ahora. Porque sí, a partir de ahora, el primer miércoles de cada mes, no sólo encontraréis textos inspirados en canciones (y digo "no solo" porque de vez en cuando alguna caerá, que soy yo muy melodiosa), sino textos simplemente, surgidos de la nada, de la inspiración provocado por el aburrimiento de tarde de descanso estudiantil (hablando de estudios, ya paso a formar oficialmente parte de las líneas historiadoras!).

  Como segundo notición, os informo de que "Blog de dos Estudiantes" ya tiene su propio Facebook!!  Sí, no sólo nos hemos renovado en lo que  a imagen se refiere (merci, A), si no que también nos hemos modernizado un poquito más. Para aquellos que no tienen Twitter (a estas alturas, ¿quién es el desdichado que no tiene Twitter?), o simplemente pasáis de seguirnos a los tres en nuestras cuentas, pues podéis darle a me gusta en la paginita de Facebook, donde encontraréis enlaces a todas las entradas. Ya dicho esto, queda oficialmente abierto la página de Facebook del blog, esperando que la disfrutéis (y rogando a Fran que se haga una puñetera cuenta en FB ya!). 

  Ya, como última noticia, y antes de dejar de daros la vara, os digo que tengo algunas ideas a realizar, independiente de este blog, aunque no puedo prometer nada, ya que son demasiados proyectos y muy poco tiempo del que dispongo. 

  Finalmente, os recuerdo que podéis seguirnos en Twitter (@otilia_XD; @MarienSuzuki; @FranMartin93) además de encontrarnos en FB... (no, en serio, seguidnos, haced lo que se os pide, sed obedientes, os conviene). 

  Bueno, besuchos y nos vemos el mes que viene... o tal vez, sólo tal vez, puede que antes.... ¿quién sabe?

miércoles, 4 de julio de 2012

Canciones que inspiran 04: Bienvenido Verano


Buenas!! Ya me tenéis aquí una entrada más. Sí, ya sé que el mes pasado no actualicé, pero es que, veréis, entre la falta de tiempo (exámenes, tirones de pelo, golpes contra la pared, dudas existenciales, planes para el futuro… ya sabéis, lo típico de los estudiantes) y que a mí, ya de por sí, me sobra la flojera, pues como que no tuve tiempo de subir nada… Pero, vamos, que no os preocupéis, que a Fran le ha faltado tiempo para mandarme un castigo, y este mes tendré que actualizar dos veces. Ahora bien, entre vosotros y yo, sin que él se entere, parece ser que el chaval no se ha enterado de que ahora mismo, aunque me sobre flojera, también me sobra tiempo. Porque sí, señoras, señoritas, señoritos y señores (podría seguir) ya, al fin, estoy de vacaciones, y lo que él ve como un “castigo” yo lo veo como una ocupación en este verano para no aburrirme. Y muchos diréis, ¿aburrirte? ¿En verano? ¿De qué planeta eres, chavala?

Pues bien, os voy a explicar los dos puntos de vista que hay sobre el verano.
Por un lado, nos encontramos con ese verano molón, guay… como queráis llamarlo. Una… ¿mayoría? ¿Minoría? En realidad no sé. Dejémoslo en que un porcentaje de la población puede permitirse largarse unos días, semanas a la costa, la montaña, al extranjero, algunos pueden hasta permitirse irse a tomar por culo, cosa que otros agradecemos mucho. También están aquellos, que, semejantes a las abejas que van de flor en flor, van de fiesta en fiesta, de discoteca en discoteca, de borrachera en borrachera… Especímenes que pasan sus veranos en lugares frescos, o que pueden permitirse lo que hoy en día se considera el lujo de estar cada fin de semana  alzando el codo.

Y luego estamos los del otro lado de la orilla, los que del verano, o bien por responsabilidades, o por falta de perras, o por ambas cosas, sólo sacamos las horas de sueño atrasadas durante los exámenes. Somos esos que vamos al revés del mundo. Y digo al revés, porque, mientras el resto de la existencia en verano abandona las ciudades para veranear en sus pueblos, nosotros escapamos de los pueblos, un rato, una tarde, lo que sea, para pasarlos en la ciudad, que ahora se ve desierta de personas y repleta de guiris. Y ahora que lo pienso… ¿por qué coño, estando ambos, guiris y yo, en la misma ciudad, están ellos tan coloraos y yo tan blanca? Bueno, que me desvío… Los que nos quedamos en los pueblos, escuchamos a los críos jugar en las calles, cómo se ríen, como corren… y recordamos esa infancia en la que el verano eran las vacaciones eternas… Si es que hasta nos aburríamos!! Nuestros padres se veían en la obligación de mandarnos a casa de la abuela, a la casa de aquel tío en Sevilla, de aquella prima en Barcelona, por tal de que en nuestro aburrimiento veraniego no diésemos el coñazo en casa. Y ahora me pregunto yo, ¿cuántos veranos hace que no he tenido tiempo de aburrirme? Joder, si alguien por aquí tiene tiempo de aburrirse este verano, yo le mando unas cuantas de mis obligaciones! Que a mí me enseñaron a compartir.

Bueeeno, venga vale, tampoco es que para nosotros sea tan malo el verano. Reunirse con los colegas, en la plaza del pueblo, con esos que, como nosotros, han quedado relegados al infierno en la Tierra, echar unas risas, mientras nos tomamos ese helado tan esperado y decimos las gilipolleces que no hemos tenido tiempo de decir a lo largo del año. Eh! Y que algunos somos capaces hasta de coleccionar días en la playa, escasos, pero en la playa!! (Que yo preferiría la montaña, que me quemo menos pero…) Bueno, y no nos olvidemos de la esperadísima canción del verano, la cuál llevábamos todo el año… Venga, vale, el chiste me ha salido mal, nadie se ha reído y merezco quedarme 5 minutos sin amigos…

Pero antes de quedarme esos cinco minutejos sin amigos, mejor me despido y ya que estoy, y que soy la única que aún no lo ha hecho y me dan envidia los demás, pues os dejo mi twitter, que yo también merezco que se lean mis gilipolleces (no son pocas). Pues eso, que me podréis encontrar en @otilia_XD, y que me despido, que la entrada se me ha hecho ya muy larga y a mí muy tarde.

Nos vemos en la próxima entrada! Au revoir!! ;)



PD: Acabo de darme cuenta de que he sido la única que ha actualizado, por el momento, esta semana. Sólo digo una cosa... Vendetta!! 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Canciones que inspiran 03

Buenas! Resulta que hoy es el primer miércoles de Mayo, y me toca subir entrada a mí. Si os digo la verdad he tenido ciertos problemillas a la hora de escribir este texto. En un primer momento, iba a tratar sobre el verano, ahora que empieza el buen tiempo (sí, ya sé que hemos estados unas semanitas con lluvia, pero ya comienza a verse el sol entre las nubes). Luego me retracté y decidí que iría sobre otro tema, para el cual no iba a necesitar canción. Pero finalmente he decidido que sí, que hay una canción que va perfecta.

En este texto llevo pensando varias semanas, incluso varios meses. Estaba ya en mi cabeza incluso antes de la existencia de este blog. Comenzó a formarse cuando comencé en la Universidad, cuando comencé a ver todos los días por narices la vega granaina. Y es que, cada vez que cojo el bus y miro a mi derecha, no puedo evitar recordar las palabras que me decía mi abuelo cuando era pequeña e íbamos al cortijo a cuidar de las ovejas:
“La vega de Granada cambia de color según las estaciones. En otoño se pone marrón, roja y dorada. Las choperas al fondo son las que le dan ese tono dorado. En invierno es gris, triste. Cuando llega la primavera se vuelve verde y amarilla, brillante por las lluvias. En verano vuelve a ser dorada y roja, pero en un tono más seco.”
Si, es que mi abuelo, a pesar de no saber leer y de ser tan garrulo y basto como para querer arreglarlo todo a base de alambre y tornillos (incluso las tejas del tejado), y como el resto de los abuelos, tenía ese espíritu de poeta no reconocido que, a día de hoy, ya se ha perdido. Pero yo no venía a hablar de mi abuelo, porque si tuviese que hablar de él, me faltaba blog.

En un principio, casi no me daba cuenta de ese cambio, pero, conforme crecí, me fui percatando. A día de hoy, también percibo ese cambio, esa mutación, más desde que la veo todos los días, pero ahora bajo un velo gris. Y no, no es que esté deprimida, no es una forma de hablar. Literalmente, veo el cambio bajo un velo gris. Son el polvo, los escombros y la maquinaria los que ahora afean un paisaje que antes me parecía tan bonito. Donde antes había campo, ahora sólo hay montañas de tierra removida y roja, me atrevería a decir sangrante.

Muchos se empeñan en decirme que eso es progreso, que es algo de lo que la comunidad podrá beneficiarse. Pero, ¿yo qué queréis que os diga? A mí me gustaba más ver las choperas al fondo y los tractores en el campo que las excavadoras, las demoledoras y los escombros. Podéis decir que pienso a la antigua, pero me gustaba más ese paisaje….

Creo que ya es hora de acabar, porque como siga por este camino entraré en polémicas en las que no tenía pensado entrar cuando comencé a escribir. Yo sólo quería dar mi opinión. Además, son más de las doce,  yo mañana madrugo y ya casi no sé ni lo que escribo, así que ya es hora de despedirse. Mañana será otro.

Disfrutad de lo que queda de semana, del buen tiempo que empieza a asomar y del mal tiempo que comienza a marcharse y, por último, decir que aquí me encontraréis el mes que viene!

Au revoir!



PD: Aquí abajo os dejo la canción que me pareció oportuna para esto: Somewhere over the raimbow de Mago de Oz! Espero que os guste! 


miércoles, 4 de abril de 2012

Canciones que inspiran 02: "10 razones para odiarte"


  Buenas! Pues ya estoy aquí otra vez, dando la vara… Hay que ver que rápido puede pasar un mes, ¿verdad? Bueno, pues, como bien explicó Fran el lunes, está semana es temática, y el tema que vamos a abarcar es “10 razones para odiarte”. Lo cierto es que he tenido muchos problemas con ese tema, ya que, lo reconozco, no tengo nadie a quien odiar. Sí, lo creáis o no, no odio a nadie, o, al menos, nadie a quien recuerde ahora mismo. Tengo gente a la que perfectamente mandaría a tomar por culo, y otra a la que, directamente, ni siquiera presto atención. Vale, podría odiarlos perfectamente, pero es que me parecen tan poquita cosa, que no quiero ni siquiera malgastar mi tiempo en odiarlos. 

  Pero bueno, Fran me obliga a plantear 10 razones para odiar, y, gracias a una canción de Zephyr 21, un grupo francés,  me he dado cuenta que hay COSAS que si que odio, como por ejemplo:

        -odio que en el mundo, haya gente que les de un arma a los niños y se les enseñe a matar, es más;
                
        -odio que existan las armas. En un principio, la pólvora fue inventada para entretener, para hacer fuegos artificiales, y los objetos cortantes, fueron inventados para eso, para cortar, o, en su defecto, cazar, no para que nos matásemos los unos a los otros. 

               -Otra cosa que odio es que la gente sufra por culpa del capricho y las ansias de poder de otras personas. A lo largo de la historia, podemos encontrar muchos ejemplos.
                -También odio cuando la gente usa el término raro en tono despectivo, simplemente porque alguien no “encaja” en los cánones de una sociedad. Vamos a ver, que tire la primera piedra el que esté limpio de rarezas. Además, ¿qué tiene de bonito ser todos iguales? ¿Acaso nos han recortado a todos con el mismo patrón? Si fuese así realmente, sería muuuuuy aburrido, ¿no?

-Odio, pero que mucho mucho mucho, cuando la gente abandona a su mascota. Aún más, la gente se ve en la necesidad de, para no caer en la tentación de abandonarlos, comprar un animal. Se pueden encontrar gatitos y perritos en las calles de cualquier ciudad, que brindarán mucho más cariño y gratitud que cualquiera que uno pueda comprar.
               
               -Odio cuando la gente usa la dichosa frase de “moriré por mis ideales”, cuando en realidad lo que hace es matar por los mismos. ¿Os suena la Guerra Santa? Pues eso. 

         -Odio el hecho de que nos estemos cargando nuestro planeta, y que, para sentirnos mejor con nosotros mismo, decidamos que una vez al año, pues se apaguen todas las luces del planeta durante una hora, porque es una idea muy eco.  ¿De verdad? ¿Es en serio? ¿Apagar las luces durante una hora arreglará el habernos y estarnos cargando especies enteras? ¿Solucionará la contaminación de mares y ríos? Si esa es la idea que tenemos de ecología, vamos muy mal.
               

               -Odio las falsas promesas. En todos los sentidos, tanto a nivel social como individual.
               
                       -También odio la falta de respeto, tanto a uno mismo como hacia los demás.  (Viendo a los adolescentes de hoy en día, comprendo que me digáis que tendría que odiar a muchas personas, pero, vamos, alguno se tiene que salvar, ¿no?)
                -Y ya, por último, odio cuando me obligan a hacer algo que no me gusta, y sí, Fran, en este momento te estoy odiando mucho porque me ha costado la vida poder acabar esta entrada, pero no te preocupes, sólo te he estado odiando mientras la escribía ;)


 Bueno, pues creo que ya está, ahí están las 10 cosas que más odio. Vale, vale, no son razones, pero… es que creo que las razones son más que obvias, ¿verdad? Ya, para terminar, antes de despedirme, y como veo que no os he dicho exactamente qué canción es la que me ha inspirado hoy, pues os la dejo por aquí para que la escuchéis. También, y como antes de publicar siempre releo como unas 10 veces lo que he escrito, me he dado cuenta que hay otra canción que pega bastante bien con todo lo que he expuesto, y es una de Mago de Öz, que también os dejo por aquí para que la escuchéis.





  Vengaaaaaaa, ya no os doy más el coñazo, ya me voy, pero antes, os deseo que disfrutéis de lo que queda de “vacaciones” (sí, entre comillas, porque algunos no las tenemos realmente) a pesar de la lluvia y que no os atragantéis con un polvorón. ¡Uys, no! ¡Que eso es para otra época! Bueno, que sí, el chiste me ha salido mal, no tiene gracia. Venga, disfrutan de las vacaciones!! ^^


Oti.




miércoles, 7 de marzo de 2012

"Canciones que inspiran 01"


Buenas! Y bueno, pues ya que saludo, pues me presento: soy Otilia, (aunque nadie me suele llamar por mi nombre completo, ni siquiera mi madre, y mirad que el nombre me lo puso ella, así que vamos a dejarlo en Oti, que así es como me llama todo Dios) y soy colega de las dos mentes locas  y reivindicadoras que se han propuesto darle vida a este Blog. El  caso es que a mí no me veréis tan a menudo como a estos dos, únicamente una vez al mes, y si me acuerdo... no, vale, una vez todos los meses, seguro, no vaya a ser que Fran me mate. Bueno, os dejo con mi sección, espero que os guste! Au revoir! 



Hay una canción (que me encanta y que, desde la primera vez que la escuché, por pura casualidad, no puedo dejar un solo día de ponerla) que dice:

“Hoy voy a pensar que algo mejor
Voy a lograr mañana”

Pero… ¿qué pasa cuando sabes que mañana no va a ser mejor que hoy? Vale, algunos pensaréis que soy lo más pesimista del mundo, pero no es así. Soy de las típicas que, si algo le sale mal, pues mañana saldrá mejor, si me equivoco, pues vale, pero ya no me volverá a pasar. Si suspendo un examen, pues para el próximo estudiaré más; si me equivoco con mis amigos, sé pedir perdón; si alguien se hunde, intento tirar de él hacia arriba, aunque a veces no me funcione… Y hasta ahora sí, ha sido así… Pero hay muchas cosas que escapan a mí, cosas que no puedo cambiar, aunque daría mi cordura porque sí se pudiese. Lo siento, sueno desesperada, pero es que así llevo sintiéndome esta última semana.

Muchos creeréis que estoy así por los exámenes, o por algún mal de amores… ¡Pues no, señores y señorinas míos y mías! Ya he hecho notar antes que los exámenes no son para mí lo peor del mundo. Esto va mucho más allá de mí…

Y sí, ha hecho falta que me quede sola en mi casa para soltar todas las lágrimas que no he podido llorar a lo largo de esta semana, para que nadie me vea, para que los ánimos no se hundan más. Porque, a lo largo de estos días he estado gritando a pleno pulmón, mientras abrazaba, que todo se iba a arreglar, aunque todos sabíamos que eso era mentira,  que sólo esperábamos lo inevitable. Porque eso es lo que hemos estado haciendo a lo largo de estos meses, esperar, esperar… esperar lo que todos sabríamos que llegaría tarde o temprano. Y mientras la abrazaba, ella lloraba y yo le sonreía y le decía que todo iría bien, lo único que estaba haciendo era mentir. Pero no podía llorar, no podía dejar que nadie me viese llorar, porque entonces esta casa no sería otra cosa que un contendor de tristeza, y no hay nada peor en la víspera a lo inevitable que la tristeza.

Aun así, lo peor no ha sido tragarme mis lágrimas y sonreír mientras la pena me comía por dentro (podéis llamarme hipócrita, sí, sonreía cuando no quería hacerlo). Lo peor ha sido cuando ella ha confesado que no quería que yo perdiese mi tiempo cuidándola, concretamente, mis vacaciones, en las que había pretendido hacer algún que otro viaje. ¡MIS VACACIONES! ¡Lo que me importan a mí mis vacaciones! Lo que me importa a mí es que ya no podremos dar esos paseos que dábamos antes, cuando nos recorríamos las calles de Granada, esas calles que son frescas en verano, donde están los vendedores de especias, ni tampoco podrá ponerse a bailar conmigo mientras hacemos la comida, ni perseguirme por toda la casa metiéndome prisa cuando voy tarde a cualquier parte (todos los días, a todas partes)… Todo lo demás me importa bien poco, si he de cuidar de ella, lo haré, encantada. Ella me ha dado la vida, ella me ha hecho como soy, a ella se lo debo todo… Si por ella debo sacrificar unas estúpidas vacaciones, lo hago, si no puedo viajar, me quedo. Soy joven, tengo mucho tiempo para ver el mundo, pero madre, madre sólo tengo una, y encima, la que tengo es excepcional.

Podría contaros toda su vida, pero me faltarían palabras para decir todo lo que la admiro, imaginaos, ya me están faltando palabras para escribir esto, no sé ni de dónde narices las estoy sacando.

Bueno, creo que me estoy desviando del tema, y creo que ya es hora para ir acabando, porque, dentro de poco, ya no estaré sola en casa, tendré que volver a ponerme la máscara y sonreír. Sólo pediros perdón por aburriros con mis tonterías, y también deciros que, si bien es verdad que hay cosas que nos superan y no podemos cambiar, nos hacen daño, también es cierto que, en esta vida, el dolor, al igual que la felicidad, se da por momentos, y que esos momentos pueden cambiar de un estado a otro dependiendo de la fuerza de voluntad que tengamos. Y otra cosa no, pero fuerza de voluntad, a nosotras, nos sobra.


P.D.: la canción a la que me he referido al principio, da unas ganas de seguir hacia delante increíbles, pertenece a dos chicos de YouTube, JPelirrojo y Curricé. (Pinchad en los nombres e iréis a sus canales) Os recomiendo sus vídeos y sus canciones, así como su disco Rutilismo. Dan mucho que pensar y te sacan más de una sonrisa.